Hay que levantarse todos los días con una sonrisa, pues empezar un nuevo día es motivo de alegría. Y hay que hacerlo con energía, así lo hemos hecho hoy nosotras, con ese plato, regado de zumo de naranja y dátiles, y pan de centeno. Buenos días¡
Ah¡, por cierto, esta entrada es especialmente dedicada a los descreídos que solo ven un desayuno de café con leche y bollito de mantequilla.